Reforma en EE. UU.: migrantes ven panorama desalentador

migrantes_PREIMA20130829_0291_49Líderes de migrantes que radican en Estados Unidos vislumbran un futuro desalentador de aprobarse la reforma migratoria en ese país y señalan que el proyecto aprobado por el Senado el pasado 27 de junio no tiene como fin primordial beneficiar a los migrantes que anhelan cambiar su estatus migratorio. migrantes

CIUDAD DE GUATEMALA - “El asunto está muy complicado, la voz de los propios migrantes no está representada en donde se negocia la reforma migratoria”, precisó José Luis Gutiérrez, director de la Alianza Nacional de Comunidades Latinoamericanas y Caribeñas, que aglutina a las organizaciones de migrantes más importantes en EE. UU., después de participar en el foro llamado “Mitos y Realidades de la Reforma Migratoria”.

El activista añadió que “los intereses que están representados –en las discusiones– son los de las empresas de seguridad; de tecnología y de encarcelamiento”.

Al ser consultado sobre si es necesario hacer cambios a la propuesta aprobada por el Senado el 27 de junio para beneficiar a los migrantes, Gutiérrez respondió: “como nuestros intereses no están representados, es posible que terminemos con una ley que se base en el castigo a los migrantes y que beneficie a las compañías”.

Sergio Sosa, quien pertenece a la misma organización, indicó que la reforma migratoria estigmatiza a los migrantes como delincuentes, una amenaza pública y una carga para el Estado, lo cual ha incrementado el clima de odio en contra de los latinoamericanos.

“El clima de xenofobia ha aumentado, estos grupos están organizando toda una contrapropuesta para oponerse a la reforma migratoria”, afirmó Sosa, quien lamentó que la Cámara de Representantes haya rechazado el proyecto aprobado en el Senado puesto que la ley que aprueben podría ser peor.

Canciller vislumbra escenarios

El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Carrera, quien también participó en el foro, coincidió con los análisis poco optimistas de las organizaciones de migrantes y consideró que una reforma migratoria integral “a estas alturas parece estar más lejos que nunca”.

El funcionario dijo que la Cancillería vislumbra tres escenarios, el menos dañino para los migrantes que sería un acuerdo en la Cámara de Representantes que apruebe al menos, el proyecto aprobado en el Senado.

El escenario más temido es que la ley sea aprobada con más restricciones y priorice aún más el tema de la seguridad en las fronteras ante lo cual, Carrera prefiere que “no salga nada”.

“Eso nos llevaría a aumentar las deportaciones y la ilegalidad, sin dar protección a la población y nos parecería un escenario muy negativo y nosotros preferiríamos que no hubiera esa legislación”, expresó el funcionario.

La otra posibilidad, de acuerdo con Carrera, es que no se apruebe ningún proyecto de ley, para ello el Canciller refirió que el plan B sería retomar la solicitud de un estatus temporal que permita a los guatemaltecos no ser deportados, similar al Estatus de Protección Temporal (TPS en inglés).

No obstante, después que Guatemala rechazó el beneficio en 1998, por lo menos en dos ocasiones, los Gobiernos de Álvaro Colom y el actual de Otto Pérez Molina, han pedido el TPS por los desastres ocasionados por el paso de la tormenta Ágatha en mayo de 2010 y por el terremoto de noviembre del año pasado, sin ningún resultado.

Aunque se percibe pesimismo en el ambiente, las organizaciones de migrantes señalan que seguirán luchando por lograr mejoras a la legislación.

Este año, se retomó el impulso para la aprobación de la reforma migratoria sin embargo el proyecto aprobado por el Senado el 27 de junio pasado, más que beneficiar a los indocumentados se convertiría en un filtro que acarreará una ola de deportaciones sin precedentes.